Cuenta atrás
Me miré al espejo una vez más prometiéndome que ese día todo cambiaría, que ese día las cosas se iban a arreglar. Ingenua de mí.
Mi cuerpo me suplicaba a gritos un descanso mientras que mi cabeza exigía a susurros que continuará en pie, caminando y moviéndome sin parar.
Estaba atrapada en cuatro paredes invisibles de una mazmorra custodiada por mis demonios.
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